¿Hacia dónde vamos? Un mundo demasiado complejo como para no colaborar
Hoy quiero compartir y hacer especial mención a quien seguramente ya conocéis, Alfons Cornella, fundador de Infonomía y su ponenci “¿Hacia dónde vamos? Un mundo demasiado complejo como para no colaborar”, que tuvo lugar en el II congreso de AEES DINCAT los días 25 y 26 de octubre 2018 . Como siempre una charla estimulante y mindblowing con muchos ejemplos de iniciativas colaborativas e innovadoras entre empresas que nos dejaron con la boca abierta en más de una ocasión.
Cornella hizo mención a un concepto al que a menudo hago hincapié cuando trabajo con equipos “la importancia del factor humano en cualquier transición de cambio”. Si abordamos un cambio desde el punto de vista solamente técnico, éste tiene muchas probabilidades de fracasar. Cualquier dirección que gestione un cambio en el departamento, por buena que sea técnicamente, si no gestiona la transición de las personas involucradas se está condenando al fracaso.
“La gente no tiene miedo al cambio, tiene miedo a perder en el cambio”
Por lo que un aspecto clave en cualquier gestión del cambio será argumentar muy bien cuáles son las ganancias del cambio y dar respuesta a la pregunta que seguro tu equipo se hará ¿En qué me beneficia a mí? Ello requiere un esfuerzo importante, pues hay que gestionar la comprensión del cambio para que las partes implicadas entiendan qué ganarán en el mismo. Si las personas que conforman el equipo no encuentran un nuevo propósito en el cambio, difícilmente lo aceptarán, y es que hay una “relación directa entre el sentimiento del propósito de las personas y los resultados de la organización”.
Y esta gestión del factor humano en la transición del cambio conlleva un duelo por el que las personas implicadas deberán de transitar inevitablemente. No será posible un comienzo nuevo y exitoso sin antes un cierre del final gestionado empáticamente para soltar y dejar ir. El tiempo que lleve al equipo asumir el cambio estará directamente relacionado con el nivel de resiliencia del mismo. A mayor resiliencia, mayor facilidad para adaptarse al cambio y tomar parte proactiva con espíritu crítico constructivo en la búsqueda de los beneficios y ganancias del inevitable cambio.
Así pues, en tu próxima gestión del cambio en tu equipo, asegúrate de no centrarte solamente en los aspectos técnicos, pues por muy buena que sea la nueva reorganización del departamento, plataforma informática, protocolo u oficina, si no tienes en cuenta a las personas y el impacto que el cambio va a tener en ellas, difícilmente conseguirás los resultados deseados.
¡FELIZ CAMBIO!






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